jueves, 8 de marzo de 2012

Un Diario Vivir, Capítulo 2

Apoyo Psicológico



Ahí estaba su madre, con un brazo roto y su cara desfigurada, la sangre caía por su brazo hasta formar un gran Charco. Juan nisiquiera pudo llorar, en ese momento no tenia cabeza para pensar en nada, estaba confundido, conmocionado y triste a la vez, pasó la noche ahí, viendo a su madre muerta, pero no durmió, solo parpadeó contadas veces, amaneció, se bañó; se impregnó completamente de perfume de León y se dispuso a servirse el café, para luego salir y cruzar las 6 cuadras y los 3 puentes; en el camino no se acordó de su reproductor. Cuando llegó a clase, se sentó y no miraba mas sino al tablero fijamente, pasó la clase, pero Juan no se movía; aquella chica venía mejor arreglada, pero Juan no lo notó, ni siquiera se había dado cuenta de que ella estaba ahí.

Pasó la Jornada escolar, Juan se levantó lo mas rápido que pudo y se fué a su casa, la chica se sintió rechazada; lloró y abandonó el lugar, Juan llegó a su casa, entró en la habitación de su madre, otra vez se quedó allí; sin decir ni una sola palabra; esa fué su rutina diaria durante 2 años.

Pasados 2 años era impresionante como él aun preservaba el cuerpo sin vida de su madre, todos los dias le llevaba comida, rosas y todo aquello que una madre se merece, se sentó en la sala y en su cabeza había una voz que le decía "Supéralo, hay que hallar al culpable", luego de 2 años de silencio, lloró; y con el dolor más grande del mundo, tomó una caja, metió a su madre y la llevó a una colina, la enterró y se fué, cuando llegó a casa ahora era todo distinto, tomó anticorrosivo y escribió en absolutamente todas las paredes de la casa <<Supéralo, hay que hallar al culpable:!>> tomó una manta y se dispuso a dormir en la sala, al siguiente día madrugó y fué a buscar a su profesor, que poco tiempo antes había caido en un accidente automovilístico, salió en silla de Ruedas, Juan lo invitó a ir a su casa, el aceptó con el mayor de los gustos.

Cuando llegaron a Casa de Juan, el sol brillaba, los pájaros cantaban, eran al rededor de las 4pm; estaba atardeciendo, Juan le contó su historia, el profesor estaba nervioso, pero aun asi intentaba no demostrarlo, cuando Juan terminó, le preguntó: "¿Estas conmigo?" no respondió, solo salió de allí como pudo, Juan estaba prácticamente Solo.

Tomó un vaso de Agua, y subió a la habitación de su madre, empezó a revolver todo, buscando algún indicio, alguna pista, al terminar estaba exhausto, y no había encontrado más que una invitación a una fiesta y una bala, con algo escrito, muy pero muy pequeño, bajó a la sala, se acostó en su sillón habitual y empezó a ver esa invitación, no era para nada peculiar, era algo muy común, solo tenía escrito, (campanario 2 feb 10p.m.), intentó recordar que había sucedido esa noche, nada, solo lo común, un beso en la mejilla y un adiós, decidió ir a donde indicaba aquel escrito, era la 1:00am, lo único que encontró fue un almacén de telas, se extrañó tanto al ver esto, hasta que recordó que aquella bala 5mm estaba en su bolsillo, la sacó, y logró leer "23-15" pensó -una referencia, hasta que analizó y se dio cuenta, era la dirección, buscó y buscó, hasat que llegó justo a la iglesia del sector.

Entró sigilosamente, la puerta sonaba como aquel videojuego que no jugaba hace ya 2 años, Todo estaba en silencio, sólo se oían sus pasos, dio vueltas y vueltas, hasta que entró por una pequeña puerta que en la parte superior, decía "Paraíso" estaba lleno de telarañas, no veía nada así que decidió volver al siguiente día. Llegó a su casa Totalmente exhausto y se acostó en su sillón...

CONTINUARÁ...

Luis Urzola R.
08.03.12



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